Como todos sabemos, las ruedas delanteras no son las principales ruedas de carga, sino que cumplen una función de dirección. Durante la dirección, el borde exterior del neumático es propenso a rozar piedras o bordes de la carretera a ambos lados, lo que requiere que la superficie convexa de la llanta mire hacia fuera.
Aunque se enganche con un objeto duro, la superficie convexa de la llanta soporta el peso, evitando pinchazos y la pérdida de control del vehículo, con lo que se evita el peligro.
Las ruedas traseras soportan el peso restante del vehículo, lo que requiere una mayor capacidad de carga. Por eso muchos camiones tienen un diseño de rueda trasera de doble fila. Por un lado, el diseño de doble fila aumenta la superficie de contacto entre la rueda y el suelo, aumentando así la fricción; por otro, también aumenta la capacidad de carga del vehículo.
Si la superficie convexa de la llanta estuviera orientada hacia el exterior, los dos neumáticos necesitarían tornillos excepcionalmente largos para su instalación, lo que la haría incómoda y reduciría la seguridad del vehículo.
Desde el punto de vista del diseño mecánico, la superficie cóncava de la llanta es más resistente a la presión. Además, la unión de las dos ruedas traseras garantiza una conexión estable, ahorra espacio para la instalación de las pastillas de freno y, lo que es más importante, aumenta la superficie de carga y la resistencia.
Ahora ya sabes por qué las llantas de los camiones son convexas por delante y cóncavas por detrás. ¿Qué otros datos poco conocidos conoces sobre los camiones? No dudes en dejar un comentario a continuación.



