A medida que sigue aumentando la tasa de adopción de camiones de nueva energía en el sector de la logística y el transporte, sus ventajas de ahorro energético, protección del medio ambiente y bajos costes de funcionamiento son cada vez más prominentes, ganándose el favor de cada vez más camioneros.
Sin embargo, durante el uso diario del vehículo, muchos conductores tienen ideas erróneas sobre el mantenimiento del sistema de baterías, y un funcionamiento inadecuado puede incluso acelerar la degradación del rendimiento de la batería, lo que reduce la autonomía, aumenta los costes de mantenimiento y, en última instancia, afecta a la eficiencia operativa.
Este artículo analizará dos ideas erróneas habituales sobre el mantenimiento de las baterías y propondrá sugerencias de mantenimiento científicas y razonables para ayudar a los camioneros a conseguir realmente «una conducción más segura y un uso más económico de las baterías.»
1. La sobreprotección puede dañar la batería.
En el uso diario, algunos camioneros, preocupados por la vida útil de la batería, la mantienen habitualmente entre el 20% y el 80%, o incluso evitan deliberadamente cargarla por completo.
Aunque esta práctica refleja hasta cierto punto la adhesión al principio de «evitar la sobrefacturación y la sobredescarga», su aplicación a largo plazo puede tener efectos negativos inesperados.
De hecho, las baterías de iones de litio están formadas por numerosas celdas conectadas en serie y en paralelo. Con el tiempo, aparecerán ligeras diferencias de tensión y capacidad entre las celdas, conocidas como «diferenciales de tensión».
Si la carga completa no se realiza con regularidad, el Sistema de Gestión de la Batería (BMS) tendrá dificultades para calibrar y equilibrar eficazmente el estado de las células. Las diferencias de tensión pueden aumentar gradualmente, afectando en última instancia a la capacidad útil real y al rendimiento de todo el pack de baterías, acelerando así la degradación general.
Las recomendaciones científicas de mantenimiento sugieren que mantener el nivel de la batería entre el 20% y el 90% es razonable en el uso diario, pero según el manual técnico del fabricante, la batería debe cargarse completamente al 100% cada cierto tiempo; por ejemplo, cada tres días o después de un determinado kilometraje.
Este proceso ayuda al BMS a recalibrar las condiciones de las células, acercando los voltajes, manteniendo así la salud general y la estabilidad del rendimiento del pack de baterías.
2. El alcance no es el único indicador
Muchos camioneros están acostumbrados a juzgar el estado de la batería por la autonomía que muestra el vehículo, creyendo que sólo una disminución significativa de la autonomía justifica que se le preste atención.
Sin embargo, una autonomía reducida suele indicar cierto grado de daño interno de la batería, no el principio de un problema.
La salud de un sistema de baterías no sólo depende de su capacidad total, sino también de la consistencia entre las celdas individuales. Una caída excesiva de tensión, un aumento de la resistencia interna y una distribución desigual de la temperatura pueden afectar al rendimiento de la batería en las primeras etapas, pero estos cambios pueden no reflejarse inmediatamente en las cifras de autonomía.
Si estos problemas no se identifican y abordan con prontitud, pueden acumularse y acabar provocando un descenso significativo del rendimiento de la batería e incluso riesgos para la seguridad.
Los siguientes métodos pueden utilizarse para la evaluación preliminar y el control del estado de la batería:
1. Utiliza la función de informe del estado de la batería que proporciona el sistema de infoentretenimiento del vehículo. Algunos modelos permiten ver los datos de presión diferencial y el porcentaje de estado.
2. Observa la información sobre el voltaje de cada célula en el cuadro de mandos. Si se detectan fluctuaciones anormales o diferencias significativas, se deben realizar rápidamente pruebas profesionales.
3. Visita regularmente una estación de servicio para que un equipo de diagnóstico profesional lea los datos completos de la batería, incluidos parámetros clave como la presión diferencial, la consistencia de la temperatura y los cambios de resistencia interna, para lograr un «mantenimiento preventivo».



